
La mayoría de las empresas con tesorerías en activos digitales han dejado de cotizar con prima respecto a sus tenencias. Según un reciente informe de DWF Ventures, este cambio debilita un modelo de financiación que permitía a las compañías expandir sus balances sin diluir a los accionistas.
El mercado institucional se enfrenta a un nuevo escenario donde la simple acumulación de criptoactivos ya no asegura una valoración superior en bolsa, obligando a las corporaciones a replantear sus estrategias de tesorería.
El declive de la prima en las tesorerías corporativas
El modelo de tesorería en activos digitales, conocido por sus siglas en inglés como DAT (Digital Asset Treasury), ha perdido gran parte de la ventaja competitiva de la que gozaba anteriormente. Durante los ciclos alcistas previos, los inversores estaban dispuestos a pagar un sobreprecio por las acciones de empresas que custodiaban Bitcoin o Ethereum, utilizándolas como vehículos indirectos de inversión cotizada.
Sin embargo, la llegada y consolidación de los fondos cotizados en bolsa (ETF) de criptomonedas al contado ha democratizado el acceso directo a estos activos con comisiones mínimas. Esto ha eliminado el incentivo de pagar primas elevadas por acciones de tesorerías corporativas, empujando a muchas de estas firmas a cotizar con descuento sobre el valor neto de sus activos (NAV).
Consecuencias y reestructuración estratégica
La pérdida de esta prima afecta directamente la capacidad de las empresas para emitir acciones a precios favorables y financiar compras adicionales de activos. Como consecuencia, varias compañías están reconsiderando mantener posiciones cuantiosas en balance o están explorando alternativas de generación de rendimiento más activas para justificar sus modelos de negocio ante los accionistas.
A medida que el ecosistema cripto madura e interactúa con el mercado financiero tradicional, las empresas deberán demostrar un valor operativo real más allá de actuar como meros custodios pasivos de reservas digitales.
La inversión en criptoactivos no está totalmente regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas debido a su alta volatilidad y existe riesgo de perder la totalidad de los importes invertidos.
Para la creación de este artículo se han utilizado herramientas de inteligencia artificial generativa.


