
Michael Saylor defiende su modelo de tesorería Bitcoin frente a las críticas sobre su sostenibilidad, proponiendo una nueva arquitectura financiera basada en el capital y crédito digital.
La tensión entre los modelos financieros tradicionales y la nueva economía digital alcanzó un punto de ebullición reciente durante una intervención pública de Michael Saylor. El fundador de Strategy, la firma que lidera la acumulación institucional de Bitcoin a nivel global, protagonizó un intenso intercambio de opiniones que ha reavivado el debate sobre la sostenibilidad de las empresas que basan su existencia en la acumulación de la criptomoneda líder.
El incidente ocurrió durante su participación en el podcast What Bitcoin Did el pasado 12 de enero, donde el entrevistador Danny Knowles cuestionó la viabilidad a largo plazo de emitir deuda perpetua para adquirir activos digitales sin un flujo de caja operativo que lo respalde.
La reacción de Saylor fue inmediata y visceral. Ante la sugerencia de que el modelo podría no ser sostenible para las más de 200 empresas que actualmente imitan su estrategia, el ejecutivo calificó el cuestionamiento como una afirmación ignorante y ofensiva.
Para Saylor, preguntar si es racional que una corporación emita valores para comprar Bitcoin es equiparable a dudar de si las compañías deberían haber adoptado la electricidad en el siglo pasado. Su postura es inamovible y sugiere que no se trata de una apuesta especulativa, sino de la adopción inevitable de una tecnología superior que deja obsoletos los métodos anteriores de gestión de capital.
Adopta el estándar Bitcoin y compra BTC hoyEl reciente enfrentamiento verbal que protagonizó Saylor refleja una fricción creciente en los mercados financieros. Mientras el presidente de Strategy defiende que la adopción de Bitcoin como activo de reserva es el único camino lógico para preservar el valor de los accionistas y las empresas, los analistas observan con cautela los números. Según los informes financieros de la firma, la empresa ha generado flujo de caja operativo por valor de 125 millones de dólares gracias a su negocio de software heredado durante los primeros nueve meses de 2025. Sin embargo, en ese mismo periodo, la compañía recaudó más de 50.000 millones de dólares mediante la emisión de acciones y bonos convertibles para comprar más bitcoins. Esto implica que más del 99% del capital que sostiene la tesorería cripto de la firma proviene de la ingeniería financiera y no de las operaciones comerciales tradicionales.
Entre deuda y Bitcoin: la nueva ola corporativa inspirada por Saylor
La estrategia agresiva de Saylor ha transformado por completo la identidad de su empresa. Strategy era antes una firma de inteligencia empresarial; sin embargo, ahora se ha transformado en el mayor poseedor corporativo de Bitcoin del mundo, controlando más de 687.400 unidades, lo que representa aproximadamente el 3,27% de todos los bitcoins que existirán jamás.
Los datos presentados en los informes de resultados de la compañía muestran que el negocio de software ha pasado a un segundo plano casi irrelevante, sirviendo apenas como una nota al pie en presentaciones dominadas por métricas de acumulación de Bitcoin.
El éxito bursátil de Strategy, cuyas acciones se multiplicaron por diez desde el inicio de esta política en 2020, ha provocado un efecto contagio. Según datos de BitcoinTreasuries, actualmente existen cientos de empresas públicas que han modificado sus estatutos para incluir Bitcoin en sus balances, acumulando en conjunto cerca de 1,1 millones de unidades. Casos como el de Metaplanet en Japón ilustran esta tendencia a la perfección. La compañía pasó de ser un operador hotelero a deshacerse de sus propiedades físicas para convertirse en un vehículo de inversión puramente digital, emitiendo deuda para adquirir criptomonedas.

Fuente: BitcoinTreasuries
No obstante, el mercado ha comenzado a mostrar signos de saturación o escepticismo ante la proliferación de estos modelos. Cerca del 40% de los bonos del tesoro vinculados a Bitcoin cotizan con descuento, una métrica crítica que dificulta la capacidad de estas empresas para captar nuevo capital de manera eficiente. Además, más del 60% de estas firmas han adquirido sus reservas a precios superiores a la cotización actual, lo que ejerce presión sobre sus balances.
Aun así, pese a estas cifras, Saylor insiste en que no existe competencia entre estas corporaciones. Durante la entrevista, argumentó que hay espacio suficiente para que millones de empresas adopten esta estrategia, ya que incluso aquellas que operan con pérdidas operativas pueden volverse rentables si la apreciación de sus activos digitales supera sus déficits de caja.
Acumula BTC como las grandes empresas aquíBitcoin como energía económica global
Para comprender la ferocidad con la que Saylor defiende su estrategia, es necesario analizar la visión que presentó durante el Cantor Crypto Event, el pasado 10 de noviembre. Allí, el presidente de Strategy fue más allá de la simple acumulación de bitcoins y esbozó una teoría donde la criptomoneda no es solo un activo, sino una forma de energía digital y la base de una nueva infraestructura de capital global.
De acuerdo con su tesis, los activos tradicionales sufren una degradación constante debido a la inflación y la intervención política, mientras que Bitcoin ofrece una inmutabilidad termodinámica que permite conservar la energía económica a través del tiempo sin pérdidas.
En otras palabras, el objetivo de Saylor trasciende la estrategia de comprar y mantener Bitcoin. Su propuesta a largo plazo incluye la creación de un mercado de Crédito Digital masivo. La idea central es que, una vez que Bitcoin se consolide como el activo de reserva definitivo, las entidades financieras podrán construir instrumentos de crédito utilizando la criptomoneda como colateral de bajo riesgo. Saylor visualiza productos financieros estructurados que ofrezcan rendimientos atractivos eliminando el riesgo de contraparte inherente a la banca fiduciaria. Según su explicación ante los inversores de Cantor Fitzgerald, si una entidad logra ofrecer rendimientos estables respaldados por un activo de liquidación instantánea y global, el sistema financiero tradicional se verá obligado a migrar hacia esta nueva arquitectura.
Esta visión posiciona a Strategy no solo como un fondo de inversión, sino como el pionero de un banco comercial del futuro que opera bajo estándares completamente distintos. La empresa ya ha comenzado a experimentar con productos denominados internamente como Stretch, Stride y Strife, diseñados para explorar diferentes perfiles de riesgo y retorno dentro de este ecosistema naciente.
Saylor sostiene que esta transición hacia modelos de negocio basados en Bitcoin y activos digitales transformará el acceso global al crédito y la gestión del valor económico, desplazando progresivamente al dinero fiduciario hacia un rol secundario de mero medio de intercambio transaccional.
Compra Bitcoin, la energía digital del futuroStrategy lidera el experimento financiero más audaz del siglo XXI
La estrategia de Michael Saylor es de una magnitud histórica y conlleva riesgos proporcionales. Al vincular el destino de su empresa y el de sus accionistas a la volatilidad y adopción de una sola clase de activo, ha eliminado cualquier red de seguridad tradicional.
Si su teoría sobre la energía digital y la obsolescencia del capital fiduciario se cumple, Strategy podría consolidarse como la entidad financiera más importante del siglo XXI. Por el contrario, si el mercado rechaza la premisa de que la deuda perpetua es sostenible para adquirir un activo digital como Bitcoin, las consecuencias para el sector corporativo cripto podrían ser severas.
No obstante, lo que resulta innegable, según se desprende de sus declaraciones y acciones, es que para Saylor no existe un plan alternativo; la integración total de las finanzas corporativas con el estándar Bitcoin es, en su visión, el único futuro posible.


