
Los analistas de JPMorgan han destacado la mayor resiliencia de Bitcoin frente al oro y la plata durante las tensiones geopolíticas del primer trimestre. Su reciente análisis marca un cambio de paradigma para los activos considerados históricamente como refugio.
Tradicionalmente, ante el estallido de un conflicto bélico de gran escala, —como el que ocurre actualmente entre Estados Unidos, Israel e Irán— los capitales tienden a buscar la seguridad tangible de los metales preciosos; sin embargo, la crisis actual en el Medio Oriente ha provocado una divergencia en el comportamiento de los mercados.
Según un análisis pormenorizado publicado por la división de estrategia de mercados de JPMorgan, Bitcoin ha exhibido una fortaleza estructural que ha superado significativamente el rendimiento del oro y la plata en medio de las hostilidades entre Irán, Israel y los Estados Unidos. El banco asegura que no se trata solo de una respuesta ante la volatilidad de los precios, sino de un cambio sistémico en la liquidez y la participación institucional, donde los vehículos financieros digitales han absorbido el impacto macroeconómico con una eficiencia superior a los instrumentos tradicionales.
Compra Bitcoin (BTC) en Bit2Me ahoraLa resiliencia de Bitcoin frente al shock geopolítico
La investigación del banco, liderada por Nikolaos Panigirtzoglou, director gerente de JPMorgan, analiza el comportamiento de los activos desde el inicio de las tensiones en la región el 28 de febrero.
El informe observa que, tras el cierre del Estrecho de Ormuz y el aumento de la actividad militar, Bitcoin reaccionó inicialmente como un activo sensible al riesgo. Su precio retrocedió desde los 66.000 dólares hasta poco más de 60.000 dólares, aunque la presión fue breve. En cuestión de días, la criptomoneda se estabilizó cerca de los 69.000 dólares, lo que supone un avance de alrededor del 5,3% en su precio unitario durante marzo.

Fuente: CoinMarketCap
Mientras tanto, los metales preciosos no corrieron con la misma suerte. Los analistas del banco detallaron que el oro, que a comienzos del año llegó a rozar los 5.500 dólares por onza, perdió impulso con fuerza y cayó un 19,1%, quedando en torno a los 4.450 dólares por onza. Igualmente, la plata sufrió una corrección profunda, incluso mayor a la vista en el precio del oro, con una pérdida del 42,5% al pasar de 120 a 69 dólares por onza.
Según los analistas del banco, el desplome observado en los metales respondió a la venta acelerada de posiciones institucionales en busca de liquidez, impulsada por el avance del dólar y el aumento de las tasas de interés.
JPMorgan sugiere que esta diferencia entre el mercado de las criptomonedas y los metales refleja una transformación en curso en la percepción de los inversores. Bitcoin muestra signos de mayor madurez, respaldado por un flujo estable hacia los fondos cotizados al contado y una estructura sólida en los contratos de futuros de la Bolsa Mercantil de Chicago. En contraste, el mayor fondo de oro del mundo, el SPDR Gold Shares, sufrió salidas por 11.000 millones de dólares en tres semanas, mientras que el iShares Bitcoin Trust (IBIT), gestionado por BlackRock, continuó recibiendo capital neto.
Los datos consultados en la plataforma Soso Value muestran que el fondo IBIT ha captado 1.290 millones de dólares en flujos de entradas en lo que va de mes.

Fuente: Soso Value
¿Por qué Bitcoin aventaja al oro en los mercados globales?
El informe de JPMorgan también explora con detalle la evolución de la liquidez en los mercados financieros globales y subraya un cambio histórico. Según el análisis, la amplitud de mercado del oro —una referencia clásica para medir la facilidad de ejecución en grandes transacciones— ha caído por debajo de la de Bitcoin. Esta conclusión, que rompe con décadas de dominio del metal precioso, refleja el deterioro de la capacidad de los mercados de oro físico para absorber operaciones significativas sin alterar los precios. En cambio, el ecosistema de Bitcoin ha mostrado mayor flexibilidad y profundidad en sus operaciones, incluso en contextos de inestabilidad global como el actual.
Los analistas del banco también señalan que la fragilidad actual de los metales se ha intensificado por factores macroeconómicos de gran alcance. El cierre del Estrecho de Ormuz impulsó el precio del crudo Brent por encima de los 120 dólares, lo que reavivó las preocupaciones sobre una inflación más persistente. Como respuesta, los bancos centrales optaron por mantener tasas de interés elevadas, fortaleciendo el dólar y elevando el rendimiento de los bonos del Tesoro. En ese entorno, el oro perdió atractivo frente a los activos que ofrecen retornos directos, una señal de cómo las condiciones financieras han frenado su desempeño tradicional como reserva de valor.
Bitcoin, en cambio, ha aprovechado su ventaja tecnológica. Su infraestructura continua a escala global permite mover capital sin depender del sistema bancario convencional, lo que le otorga una utilidad tangible en tiempos de incertidumbre.
Los datos de Chainalysis respaldan el informe de JPMorgan. En una publicación compartida principios de mes, la firma señala que en regiones que se encuentran bajo presión económica o política está ocurriendo un desplazamiento creciente de fondos hacia billeteras de autocustodia y plataformas internacionales. Este comportamiento confirma el papel de Bitcoin como una herramienta para resguardar valor fuera de los canales financieros tradicionales, consolidando su posición dentro del nuevo mapa de liquidez mundial.
Empieza a operar con Bitcoin hoy: haz clicBitcoin se consolida como refugio moderno en tiempos de incertidumbre
La transformación de Bitcoin en un activo resiliente es el resultado de la robustez de su infraestructura. JPMorgan destaca que el éxito mostrado por los ETFs spot entre 2024 y 2025 ha creado una base de inversores mucho más estable.
Asimismo, la entrada de empresas que integran Bitcoin en sus tesorerías también ha sido clave. Con una base institucional más sólida, el comportamiento del activo se asemeja al de los instrumentos considerados refugio, aunque conserva ventajas únicas que le pertenecen al mundo digital, como la transparencia total de su red, su facilidad para moverse sin intermediarios y la capacidad de fraccionarse sin límites.
Desde el punto de vista técnico, el llamado ratio Hui-Heubel se utiliza para medir la resiliencia de los activos financieros. Mientras ese indicador ha mostrado señales de menor liquidez en el oro, el perfil de Bitcoin ha revelado un patrón diferente: una reducción sostenida de su volatilidad. Con base en ese escenario, JPMorgan mantiene una proyección de largo plazo de 266.000 dólares por BTC, sustentada en un modelo que ajusta el valor según la disminución de las fluctuaciones del mercado.
A medida que la cripto líder por capitalización alcance una estabilidad más parecida a la del oro, se estima que su valoración tenderá a equipararse con la capitalización del metal destinado a inversión.
Finalmente, los analistas indicaron que la relación estadística entre ambos activos también ha cambiado. La correlación, históricamente errática, se volvió positiva durante las semanas más críticas de marzo, lo que sugiere que el mercado global está comenzando a clasificar a Bitcoin no solo como un competidor del oro, sino como un activo que ofrece una protección más efectiva contra la inestabilidad en las condiciones actuales.
La crisis geopolítica ha servido, por tanto, como el catalizador para la validación de la tecnología digital frente a los activos físicos tradicionales.
Crea tu cuenta en Bit2Me y gestiona tus criptos

