
Goldman Sachs ha consolidado su exposición al mercado de Bitcoin y las criptomonedas, marcando un giro institucional definitivo en el sector financiero actual.
El banco de inversión estadounidense ha comenzado a reforzar su presencia en el mercado de los activos digitales, una señal clara de cómo las grandes instituciones financieras están redefiniendo sus estrategias en un entorno donde las criptomonedas ganan terreno frente a las inversiones tradicionales.
Con más de 2.300 millones de dólares asignados a este sector, Goldman Sachs refleja el cambio de enfoque que atraviesa todo Wall Street.
Este interés de los grandes bancos por el ecosistema digital no ha surgido porque sí. Más bien, según expertos, se trata de que los equipos de gestión de riesgo de estas entidades están revisando sus modelos ante la posibilidad de que el capital institucional pierda peso si las nuevas infraestructuras descentralizadas consolidan su papel dentro de la economía global. Esta posibilidad está empujando a los comités estratégicos de los bancos y las grandes corporaciones a considerar las criptomonedas como parte esencial de sus portafolios, más allá de su antiguo estatus de activos especulativos.
A medida que los rendimientos de los bonos y las acciones pierden atractivo, las principales entidades financieras miran hacia los mercados alternativos para diversificar sus fuentes de crecimiento. Adicionalmente, los reguladores están abriendo lentamente la puerta a una integración más fluida entre el sistema bancario y las tecnologías cripto, un proceso que, aunque complejo, promete transformar la arquitectura del sistema financiero en los próximos años.
En general, la consolidación de la exposición cripto de Goldman Sachs resume el cambio de prioridades que vive la banca moderna. Ya no se trata de seguir la tendencia, sino de anticiparse a un futuro donde la transición digital redefine el valor y la gestión del capital a nivel global.
Opera con Bitcoin desde Bit2MeEl giro estratégico de Wall Street y la consolidación de las carteras digitales
Goldman Sachs ha mantenido una presencia activa en el mercado de activos digitales desde hace varios años. En 2024, por primera vez el banco reveló posiciones en varios fondos cotizados en bolsa (ETFs) relacionados con Bitcoin. Más tarde, reconoció a estos criptoactivos como legítimos y con capacidades de competir con la banca.
Ahora, en su más reciente presentación financiera, Goldman Sachs reveló que al cierre de 2025 su participación en el ETF de Bitcoin de BlackRock, que lidera el mercado de fondos cotizados de criptoactivos, alcanzaba 1.027 millones de dólares, equivalentes a unos 11.700 BTC. Además, el banco también reportó posiciones por más de 1.070 millones en los ETF spot de Ethereum, unos 108 millones en los ETF spot de Solana y otros 152 millones en los ETF spot de XRP, cifras con las cuales consolida una exposición total cercana a los 2.360 millones de dólares dentro del ecosistema cripto.
El aumento de su exposición a cripto no solo evidencia un cambio en la estrategia del banco, sino también una respuesta a las presiones que atraviesa el sector financiero para proteger sus márgenes en un entorno de rentabilidad cada vez más ajustado. La expansión hacia activos digitales se ha convertido en un movimiento estratégico, aunque no exento de debate interno, especialmente en las áreas de gestión patrimonial donde persisten visiones más conservadoras.
Crea tu cuenta y accede a BitcoinLa claridad regulatoria, motor de la adopción masiva de las criptomonedas
La disputa por un marco regulatorio claro se ha vuelto tan intensa que los bancos tradicionales han supeditado sus expansiones de capital a la aprobación de leyes federales específicas. El sentimiento del mercado ha mejorado drásticamente tras la implementación de la Ley GENIUS en julio de 2025, la cual estableció el primer marco federal para las stablecoins permitidas en Estados Unidos. Esta legislación exige un respaldo del 100% en activos líquidos y supervisión federal constante, lo que ha permitido que las empresas utilicen estos activos como infraestructura básica para pagos transfronterizos y liquidaciones en tiempo real.
Adicionalmente, el avance de la Ley CLARITY, que aún espera su aprobación, ha buscado resolver la confusión jurisdiccional entre la SEC y la CFTC, categorizando formalmente a Bitcoin y Ethereum como materias primas. Este cambio ha sido reforzado por la administración de Donald Trump, que ha impulsado una política pro-cripto mediante la reducción de las unidades de cumplimiento de la SEC y la derogación de la norma contable SAB 121. La eliminación de SAB 121 es particularmente crítica para Goldman Sachs y otros bancos comerciales, ya que permite custodiar activos digitales sin las penalizaciones de balance que anteriormente impedían su participación a gran escala.
Según encuestas internas citadas por analistas bancarios, el 71% de las instituciones planea aumentar su exposición a activos digitales en los próximos 12 meses gracias a esta nueva claridad normativa en el mercado cripto estadounidense.
La arquitectura financiera de 2026 también muestra una integración creciente con las criptomonedas, principalmente Ethereum. Goldman Sachs ha reportado un aumento en su exposición a los ETFs de Ether y este interés no responde únicamente a la especulación de precios, sino al potencial de la tokenización de activos del mundo real (RWA). La posibilidad de poner fondos de inversión, bonos soberanos y bienes raíces en la cadena de bloques está siendo liderada por firmas como BlackRock y JPMorgan, quienes ven en la tokenización la próxima generación de eficiencia para los mercados financieros globales.
Añade Bitcoin a tu cartera: entra aquíBitcoin se estabiliza y renueva las proyecciones de las firmas institucionales
Bitcoin ha mostrado, en los últimos días, un comportamiento más predecible frente a los flujos de los ETFs. Después de la fuerte corrección que llevó su precio a los 60.000 dólares el 5 de febrero, la criptomoneda comenzó una recuperación gradual impulsada por compras institucionales y hoy se mantiene alrededor de los 67.000 dólares. En el análisis técnico, se identifican niveles de resistencia que, en caso de ser superados, abrirían espacio para una posible proyección hacia los 79.000 y 84.000 dólares.
El flujo de capital hacia los ETFs, aunque avanza con cautela, ha sido suficiente para que varias firmas revisen sus proyecciones. Standard Chartered mantiene una meta de 150.000 dólares para finales de 2026, mientras Bernstein y Bitwise apuntan a valores cercanos a 200.000 dólares por unidad de BTC.
Todas estas perspectivas reflejan una visión cada vez más extendida entre los analistas que ven a Bitcoin evolucionando hacia un activo de reserva respaldado por liquidez institucional y una volatilidad más contenida.


