
El panorama cripto institucional en Estados Unidos está tomando una forma cada vez más definida. La idea de una reserva estratégica nacional, que hace unos años parecía un escenario de ciencia ficción, es hoy una prioridad en la agenda del Departamento del Tesoro. Scott Bessent, actual secretario del Tesoro estadounidense, ha confirmado ante el Senado que el gobierno avanza con paso firme para materializar la orden ejecutiva destinada a crear un fondo estatal de activos digitales.
Durante su comparecencia, Bessent destacó que la creación de esta reserva no solo busca diversificar las reservas del país, sino también asegurar la soberanía tecnológica de EE. UU. frente a competidores globales. Un paso fundamental para esta integración ha sido la aprobación de la normativa CLARITY, un marco regulatorio integral diseñado para aportar claridad jurídica a la emisión de stablecoins y la custodia institucional de activos criptográficos. Según fuentes oficiales, esta regulación facilitará que tanto los bancos como el propio gobierno gestionen criptoactivos de forma segura y transparente.
Analistas del sector coinciden en que la acumulación estatal de Bitcoin podría actuar como un potente catalizador para el mercado, validando la tesis de la criptomoneda como ‘oro digital’ y redefiniendo las finanzas globales de las próximas décadas.
El compromiso explícito del Tesoro marca un hito sin precedentes. Con una hoja de ruta clara y un respaldo legislativo en marcha, Estados Unidos se posiciona a la vanguardia de la adopción de activos digitales a nivel soberano, un movimiento que promete desencadenar un efecto dominó en otras economías del mundo.
La inversión en criptoactivos no está totalmente regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas debido a su alta volatilidad y existe riesgo de perder la totalidad de los importes invertidos.
Fuente: Cointelegraph


