
El banco más antiguo de Estados Unidos se une a la carrera de la tokenización institucional. Con el respaldo de la Ley GENIUS y siguiendo los pasos de JPMorgan, BNY Mellon transforma los depósitos tradicionales en activos digitales programables para redefinir la liquidez global.
La frontera entre las finanzas tradicionales (TradFi) y el ecosistema cripto es cada vez más difusa. Tras un 2024 marcado por el auge de los ETF spot de Bitcoin y un 2025 orientado a consolidar el marco regulatorio con la aparición de leyes como CLARITY y GENIUS, el comienzo de 2026 está definiendo una nueva etapa en la integración financiera mundial. En el presente año, la tokenización de activos del mundo real se consolida como el eje que sostiene la evolución de la banca moderna.
En este escenario, Bank of New York Mellon, la institución bancaria más antigua de Estados Unidos, ha vuelto a ocupar un papel protagonista en la transformación digital del sistema financiero. La entidad anunció el lanzamiento de su servicio de depósitos tokenizados, una infraestructura construida sobre tecnología blockchain que permite realizar pagos, liquidaciones y gestión de garantías en tiempo real.
Con este desarrollo, el banco busca superar las restricciones de los horarios bancarios convencionales y los sistemas de compensación tradicionales, abriendo paso a una nueva era de eficiencia y conectividad en los servicios financieros.
Compra criptomonedas en Bit2Me hoyBNY Mellon impulsa la nueva era del dinero digital
Con más de $57,8 billones de dólares en activos bajo gestión, BNY Mellon consolida un paso determinante en la transformación del sistema financiero global. La institución más antigua de banca en Estados Unidos explora un modelo en el que los depósitos tokenizados se convierten en el eje de un dinero digital, adaptable y programable, alineado con la evolución tecnológica del sector financiero contemporáneo.
A diferencia de las transferencias tradicionales, que requieren intermediarios y demoran días en procesarse, los depósitos tokenizados funcionan sobre redes blockchain, permitiendo que el valor se mueva con una agilidad cercana al tiempo real. Con esta innovación, BNY Mellon busca modernizar la infraestructura bancaria y hacer más eficientes los procesos de pago y compensación. Según estimaciones de Bloomberg, esta automatización podría reducir los costos operativos del sector financiero entre un 20% y un 30%.
“Se trata, en gran medida, de conectar el sistema bancario tradicional con las redes digitales emergentes y los nuevos participantes del ecosistema financiero, de una manera en la que las instituciones puedan confiar”, explicó Carolyn Weinberg, directora global de productos e innovación de BNY Mellon, en una entrevista reciente concedida a Bloomberg.
Este nuevo proyecto ilustra un cambio profundo en la filosofía de la banca global. Con su llegada, la tecnología blockchain comienza a integrarse con mayor fuerza al corazón de las operaciones diarias, impulsando una economía más inteligente y transparente. En este proceso, las instituciones financieras no pierden relevancia, sino que consolidan su papel como garantes de estabilidad en la nueva era del dinero digital.
Crea tu cuenta y opera activos digitales ahoraEl precedente de JPMorgan: Ethereum como aliado institucional
BNY Mellon no es el único banco importante que avanza en dirección a la tokenización. En la actualidad, los grandes actores financieros ya transforman las promesas de blockchain en iniciativas reales. Por ejemplo, JPMorgan marcó un hito el diciembre pasado al lanzar, vía su plataforma Onyx, un fondo de mercado monetario tokenizado directamente en la red Ethereum.
Con ese movimiento, el gigante bancario norteamericano demuestra que los sistemas financieros tradicionales y las redes blockchain pueden trabajar juntos para ofrecer liquidez inmediata y procesos más eficientes. Mientras JPMorgan utiliza su token JPM Coin para realizar operaciones internas y transfronterizas, BNY Mellon busca avanzar en otro frente: mejorar la programabilidad de sus servicios con tecnología digital más flexible.
En palabras de Weinberg, “el objetivo es combinar la solidez de la banca tradicional con la eficiencia del ecosistema digital”.
Gracias a los contratos inteligentes de la red Ethereum, los procesos financieros pueden volverse mucho más ágiles. Por ejemplo, una garantía podría liberarse automáticamente en el momento exacto en que se liquida un préstamo, todo sin intervención humana y con menor riesgo de contraparte.
Compra y holdea cripto en Bit2Me: entra aquíLa convergencia regulatoria y la competencia en el ecosistema RWA
El panorama regulatorio de este 2026 está marcando un punto decisivo en la relación entre la banca tradicional y la tecnología blockchain. Desde que la Ley GENIUS entró en vigor a mediados de 2025, las entidades financieras obtuvieron la claridad que necesitaban para operar en el mundo de los activos digitales. La normativa estableció reglas precisas sobre reservas y auditorías para instituciones que custodian monedas estables, lo que eliminó la incertidumbre legal que durante años frenó la innovación bancaria. Gracias a ello, bancos como BNY Mellon comenzaron a competir de forma directa con proyectos pioneros como la plataforma Onyx de JPMorgan.
Mientras JPMorgan fortaleció el uso de su JPM Coin en operaciones internas y transfronterizas sobre Ethereum, BNY Mellon eligió un camino distinto. Su estrategia se centra en la interoperabilidad y en ofrecer servicios de custodia a terceros, dos elementos clave para un ecosistema financiero más abierto. Además de digitalizar depósitos, la entidad ha estructurado un fondo de mercado monetario compatible con emisores de stablecoins, alineando sus operaciones con las nuevas exigencias de respaldo y transparencia que pide la Ley GENIUS.
BNY Mellon trabaja junto a un grupo selecto de socios financieros y tecnológicos que incluye a Intercontinental Exchange, Citadel Securities, DRW Holdings, Circle, Ripple Prime y Galaxy Digital. Juntos desarrollan una infraestructura operativa permanente para procesar pagos y transferencias internacionales sin pausas. Elizabeth King, directora global de compensación en ICE, asegura que esta integración permitirá un sistema de liquidación más ágil y transparente, reduciendo costos y mejorando la eficiencia general de los mercados.
En este escenario, la custodia digital se consolida como el paso natural en la evolución del dinero. Con el valor de los activos tokenizados superando los 21.000 millones de dólares, la duda ya no está en sí los bancos adoptarán la tecnología blockchain, sino en cuándo completarán esa transición.
Para Steve Kurz, de Galaxy Digital, la participación de instituciones como BNY Mellon en este ámbito confirma que el dinero digital ahora es una realidad operativa. La tokenización, que alguna vez se percibió como un experimento de la industria blockchain, hoy representa el estándar que redefine la banca institucional en 2026.
Accede a Bit2Me y opera con criptoactivos

