En la crisis económica que se vive actualmente por la pandemia, Bitcoin tiene el potencial de llevarnos por un rumbo diferente que conduzca hacia la libertad y la soberanía sobre nuestras propias finanzas. Rescatándonos de un destino devastador como los vividos en crisis pasadas.

Actualmente nos encontramos ante una encrucijada histórica. Todos los eventos geopolíticos, monetarios y financieros que inevitablemente se van a producir a raíz de esta pandemia, van a cambiar el mundo tal y como lo conocemos. 

Es cierto que siempre se tiende a decir esto durante las crisis. Pero, al igual que antes de la Segunda Guerra Mundial, la depresión económica de 1929 cambió el panorama global para siempre. Y nadie podía predecir la debacle a la que las circunstancias, la devaluación monetaria y los líderes mundiales nos llevarían por aquel entonces.

Esperemos que esta vez sea diferente. Yo tengo esperanza. La razón, es que hoy existe Bitcoin. El mejor dinero duro a disposición de toda la humanidad. Alguno pensará que estoy exagerando. Pero pensemos que todas las disputas de poder no solo son territoriales, o por el control de recursos naturales, sino que giran alrededor del control monetario y financiero. Bitcoin tiene el potencial de establecer un marco neutral en el campo del dinero y, por tanto, de frenar la hegemonía de una nación sobre todas las demás.

El COVID-19, promotor de la crisis económica actual

Ya conocemos el catalizador de esta crisis, el COVID-19. La pandemia ha hecho emerger lo que todos los economistas venían vaticinando en los últimos meses. Una continuación de la crisis del año 2008. Una que nunca terminó. 

El sistema financiero tal y como había funcionado desde 1944-1971, y luego hasta el 2008, quebró y se decidió tomar un camino de compra de activos y emisión monetaria por parte de los bancos centrales, como “últimos resortes para sostener la deuda”. Un ejemplo que se está repitiendo ahora con la FED, o el BCE, es el BoJ Bank of Japan. Este último ya controla el 80% de los activos financieros del país. Es decir, quién tiene la responsabilidad, control y supuesta “legitimidad” de crear “el dinero” (moneda) que todos tenemos que ganarnos con duro esfuerzo. Este banco puede emitir lo que le plazca, sin esfuerzo y sin explicaciones, para comprar con ello, activos de valor real en la economía (empresas, inmuebles, oro o quién sabe si muy pronto Bitcoin). 

Lo que viene siendo, y yo entiendo, como robar al contribuyente. Y probablemente uno de los SCAMS (engaños) más grandes de la historia.

No obstante, esta crisis pone de manifiesto mucho más que la del año 2008. Es una crisis social, institucional y de modelo económico en su conjunto.

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Pero, ¿qué lo hace ser diferente esta vez respecto a otras crisis financieras?

Como saben, los ciclos de recesión y expansión económica, se pueden medir a corto plazo (5 a 8 años) y largo plazo (75 – 100 años). Además, las herramientas de los bancos centrales para estimular la economía son dos principalmente: emisión monetaria y control de los tipos de interés. 

Al inicio de este sistema monetario, partíamos de intereses extremadamente bajos, que fueron subiendo paulatinamente desde 1945 hasta la ruptura del patrón oro en 1971. Donde el gobernador de la FED, Paul Volcker, tuvo que retener la confianza del dólar (moneda de reserva mundial) subiendo los tipos de interés hasta el 21.5% para diciembre de 1980.

Recesiones ocurridas en los Estados Unidos desde 1970 a 2020
Recesiones ocurridas en los Estados Unidos (áreas grises)
Fuente: Sistema de Reserva Federal

Desde entonces hemos vivido crisis cíclicas de expansión de crédito y posteriores recesiones en forma de burbujas. Las cuales siempre fueron solventadas con una nueva bajada de tipos, restringiendo el acceso a nuevo crédito y de ahí, vuelta a empezar.

La crisis inmobiliaria de 2008 dejó sin margen a los bancos centrales. Quienes han tenido que mantener los tipos de interés al 0% durante casi 7 años, para que la economía siguiera operando. Muchos pensaron que la última recesión era el punto de inflexión, que no quedaban herramientas de estimulación de la economía. Nada más lejos de la realidad, hoy estamos viendo intereses negativos, un auténtico experimento que juega con la vida de millones de personas. 

Esto significa entre otras cosas, es que si usted tiene dinero en un depósito bancario, hasta ahora le pagaban un interés por confiar en esa institución. De ahora en adelante veremos cómo cada vez más bancos, querrán cobran por tener nuestro dinero depositado en sus cuentas. Parece que el ponzi llega a su fin y que desgraciadamente va a dejar mucha destrucción e injusticia a su paso…

Aún así, no está todo perdido…

Bitcoin nació por esos días de crisis, un 31 de cctubre de 2008, con la publicación del libro blanco a manos de Satoshi Nakamoto. Por fin, desde ese momento, todos tenemos una alternativa monetaria, independiente de estos “magos” de la economía. Apoyado en criptografía y matemáticas; emergió un nuevo sistema financiero que usa la plataforma de colaboración de seres humanos más grande del mundo: Internet.

Surgimiento de un modelo financiero independiente, sólido y confiable

Alguno se puede preguntar, ¿por qué ahora?

El dinero fiduciario tiene valor por decreto, no está respaldado en nada real. Las instituciones competentes lo crean; en el caso del Euro es el BCE con el apoyo de los 27 Estados Miembros. Desgraciadamente estas instituciones están mostrando a la ciudadanía que no son capaces de entregarnos las oportunidades y confianza que necesitamos para salir de una crisis como la actual. Y no solo eso, sino que los representantes y burócratas se aprovechan de sus posiciones de poder para llevar vidas de lujo y decirnos que está bien y mal mientras la corrupción y mala gestión campa a sus anchas. 

La restricción de libertad no sólo va unida al confinamiento sino a la soberanía sobre nuestra propia riqueza. No tenemos control sobre nuestro dinero. Son los propios bancos y gobiernos quienes si quieren pueden congelar, confiscar o bloquear nuestros recursos. Pues bien, con Bitcoin eso no es posible. Somos los individuos quienes tenemos plena soberanía y control sobre nuestras finanzas y nuestra economía. 

Así, lo que aquí se pone en cuestión son dos modelos:

Un modelo frágil (Fiduciario) que protege a una élite desde su posición de poder y nos impone medidas monetarias, estemos o no de acuerdo. Un modelo que favorece la acumulación de riqueza y donde unos pocos toman las decisiones de donde se destinarán las inversiones en forma de deuda que solo ellos pueden conceder (armas, petróleo, grandes corporaciones y más).

Otro modelo (Bitcoin) independiente, neutral, abierto, público, donde cada participante es igual a los demás y que no es afectado por las crisis. Un modelo donde no necesitamos intermediarios ni entidades que me digan que puedo o no puedo hacer con mi riqueza. Un modelo de acceso global, independientemente del país donde nazca, donde conocemos la emisión y compartimos la trazabilidad de las transacciones.

Bitcoin en la situación económica actual por la crisis del COVID-19

El COVID-19 a sido un acelerador de lo que estaba por venir… Quizá el modelo anterior hubiera aguantado 10 años más. Ahora honestamente no creo que pueda sostenerse ni siquiera por 2 años más. 

Paralelamente estamos observando el comportamiento de los mercados, tanto tradicionales como de Bitcoin en estas fechas.

Por primera vez en la historia hemos visto cómo la materia prima estrella del siglo XX, el petróleo entraba en precios negativos. Esto tiene unas consecuencias que todavía son difíciles de medir. Como saben desde 1973, el petrodólar a sido el referente mundial y el respaldo más importante a esta divisa. El sistema fiduciario se encuentra en terreno desconocido y este patrón monetario, claramente está en crisis.

Caída en los precios actuales del petróleo a causa de la pandemia
Caída en los precios actuales del petróleo a causa de la pandemia

Otro dato a considerar es la aprobación y creación de deuda por 14 billones de dólares desde el inicio de la pandemia. Estas cifras contrastan con la inflación que vemos, es prácticamente inexistente o incluso entramos en territorio de deflación. La razón principal es la velocidad del dinero que está en mínimos históricos. Es decir, el número de transacciones generados con la economía prácticamente congelada a nivel mundial son nulos.

La idea de que imprimir más dinero va a generar más riqueza es completamente erróneo. La moneda no tiene valor en sí misma, es la actividad que se genera a través de intercambios lo que le hace tener sentido. Cuando todo este dinero, pase de ser líquido a invertirse en activos, veremos monstruosas burbujas, que probablemente llevarán a una hiperinflación…

El virus va a comprimir acontecimientos que iban a tener lugar en cualquier caso, la siguiente crisis financiera, el recrudecimiento de la guerra comercial, el modelo energético y por supuesto la adopción de Bitcoin. 

Nos encontramos ante una encrucijada, si…. pero también ante la oportunidad de construir una sociedad más libre, más conectada y con mayor inclusión económica en todo el planeta. Un nuevo modelo financiero y monetario para una generación que estaba perdiendo la esperanza. 

Por supuesto encontraremos resistencia en los actuales poderes y en muchas partes de la población. Que tardarán en comprender por qué Bitcoin es tan especial y tan valioso. Pero los mercados están ahí para una cosa solamente, descubrir la verdad. 

Cuando eso suceda, muchas personas que ven Bitcoin como una mera inversión, comprenderán que lo que realmente ofrece Bitcoin es libertad.

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