
Ripple ha desbloqueado otros 5000 millones de XRP desde su sistema de depósito en garantía. Los analistas observan los gráficos para ver la reacción de su precio.
Como un reloj suizo, Ripple Labs ha vuelto a cumplir con su calendario de emisiones. El 1 de marzo, el gigante de la infraestructura blockchain liberó 500 millones de tokens XRP de sus contratos de garantía (escrow), una maniobra mensual que busca inyectar liquidez al sistema de pagos transfronterizos, pero que siempre pone a prueba los nervios de los inversores minoristas.
Sin embargo, aunque la cifra puede parecer considerable, la historia y los datos on-chain pintan un cuadro más sobrio. En los últimos años, las liberaciones mensuales de XRP por parte de Ripple —que originalmente alcanzaban los 1.000 millones de tokens— no han tenido repercusiones significativas en el precio. La compañía suele volver a bloquear entre el 60 y el 80% del monto liberado, limitando la oferta efectiva a entre 200 y 400 millones, por lo que este patrón reduce la presión vendedora y mantiene el equilibrio del mercado incluso en períodos de alta volatilidad.
Según expertos, los registros entre 2023 y 2025 confirman que estos eventos tienden a generar solo ajustes temporales en el precio de XRP, con oscilaciones más vinculadas al clima general del mercado que a los desbloqueos mismos de tokens.
El precio de XRP lucha contra la marea roja
El desbloqueo de tokens XRP ocurre en un momento técnico delicado para la criptomoneda y el ecosistema cripto en general. Al cierre de esta edición, el precio de XRP cotiza en torno a los $1,38 dólares, enfrentando una corrección del 7% en las últimas horas y de más del 19% en el último mes.
Los indicadores técnicos muestran una batalla campal, pues, debido a la presión vendedora, el precio del activo se sitúa por debajo de su media móvil de 200 días ($2,26 dólares), lo que indica una tendencia bajista persistente en el gráfico de largo plazo.
No obstante, este año, a diferencia de los anteriores, la caída de XRP parece estar siendo amortiguada por una demanda institucional sin precedentes. Los ETFs de XRP que cotizan al contado en Estados Unidos, identificados bajo los tickers XRPI y XRPR, han captado flujos de hasta $1.600 millones de dólares en el último mes, demostrando que los grandes capitales están «comprando la caída» de la criptomoneda. Los datos consultados en la plataforma de análisis SosoValue muestran que estos instrumentos financieros han estado registrando entradas pequeñas pero constantes de capital, atrayendo entre 2 y 3 millones de dólares al día, durante las jornadas recientes.

Fuente: CoinGecko
Un panorama más claro para la cripto
Tras la resolución definitiva del conflicto legal con la SEC en 2025 y la consolidación de la stablecoin RLUSD, el ecosistema de Ripple goza de una madurez regulatoria que antes no tenía.
Aunque el RSI actual de 39,94 muestra un impulso debilitado, la comunidad de analistas mantiene una perspectiva optimista para el cierre de 2026, con proyecciones que sitúan al activo en un rango de entre $2,50 y $5,00 dólares, siempre y cuando el soporte institucional logre reconquistar la media móvil de 50 días en las próximas semanas.
Por ahora, el mercado absorbe con prudencia la entrada de nuevos tokens y evalúa el alcance real de la expansión de Ripple. La compañía continúa afianzando su reputación como un actor que prioriza la estabilidad y la planificación sobre el riesgo. Su enfoque de previsibilidad, sostenido en políticas claras y objetivos de adopción global, refuerza la idea de que el proyecto no busca solo resistir los ciclos del mercado, sino consolidarse como una referencia en la transición hacia un sistema financiero digital más estructurado.



