
Para Michael Egorov, las discusiones activas en las DAO previenen la apatía de sus miembros y fortalecen la gobernanza en el ecosistema blockchain.
El funcionamiento de las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) enfrenta un desafío crítico relacionado con el compromiso de sus integrantes. Michael Egorov, fundador de Curve Finance, sostiene que la ausencia de fricciones en la toma de decisiones no representa necesariamente una estructura eficiente, sino que puede ser un indicador de estancamiento e inercia colectiva.
Según Egorov, el debate interno dentro de las organizaciones autónomas descentralizadas es el parámetro que permite medir la vitalidad de estos sistemas basados en código. En otras palabras, la verdadera fortaleza de estas estructuras radica en la capacidad de sus miembros para cuestionar, proponer y sostener un diálogo constante.
En teoría, las DAO simbolizan la esencia de la descentralización. Mediante contratos inteligentes y mecanismos de voto, permiten gestionar protocolos sin depender de jerarquías fijas ni de un liderazgo centralizado. Sin embargo, Egorov plantea que cuando las decisiones se aprueban de forma pasiva o sin un intercambio real de argumentos, la organización pierde dinamismo y se acerca más a la indiferencia que a la eficiencia.
La participación activa de sus miembros se convierte así en el pulso que mantiene con vida a una DAO. Egorov sostiene que cuantas más voces intervienen y más perspectivas se enfrentan, mayor es la posibilidad de construir un sistema realmente democrático y resistente a la complacencia.
Opera con el token Curve (CRV) aquíLa apatía de gobernanza: el enemigo silencioso de las DAO
La aparente calma en los procesos de gobernanza dentro del ecosistema cripto suele tomarse como señal de estabilidad, aunque para Michael Egorov, esa calma encubre un problema más profundo: la apatía colectiva. En una entrevista reciente concedida a Cointelegraph, el fundador del protocolo Curve subrayó que cuando los miembros de una DAO votan propuestas sin cuestionar o simplemente no participan en la toma de decisiones, la estructura de la organización autónoma pierde su esencia participativa y deja que las decisiones recaigan sobre unos pocos.
Un estudio de la firma LamprosTech muestra que, en promedio, solo alrededor del 15% de los participantes ejerce su voto dentro de las organizaciones descentralizadas. La consecuencia directa es una concentración del poder en una minoría activa, lo que erosiona el principio mismo de descentralización que da sentido a estas comunidades digitales.
Egorov describió esta situación como “apatía de gobernanza”, que debe interpretarse como una señal temprana de desgaste interno. A su juicio, cuando los poseedores de tokens dejan de involucrarse en el análisis de propuestas, el protocolo se vuelve más vulnerable y su capacidad de innovación se debilita.
Frente a esto, algunos modelos apuestan por mecanismos que premian la implicación sostenida de sus miembros. En Curve, por ejemplo, el sistema fomenta que los participantes bloqueen sus activos durante periodos prolongados, una estrategia que refuerza el compromiso y alinea los incentivos con la estabilidad del proyecto. El desacuerdo, en este contexto, deja de ser un riesgo para convertirse en una fuerza de equilibrio y control que mantiene vivo el espíritu descentralizado.
Crea tu cuenta y accede a tokens DeFiCurve y Aave: cuando el debate impulsa la descentralización
Dos eventos ocurridos entre 2024 y finales de 2025 ilustran cómo el debate puede impulsar la evolución de los protocolos descentralizados. Durante la entrevista, Egorov comentó que el primero de estos eventos involucró a la propia Curve DAO en 2024, cuando se presentó una propuesta de gobernanza para otorgar una subvención de 6.300.000 dólares a Swiss Stake AG, el equipo desarrollador principal del protocolo.
La iniciativa, según Egorov, enfrentó una resistencia notable por parte de la comunidad, lo que obligó a una reestructuración del plan original. De acuerdo con los registros de gobernanza, tras ser modificada, dicha propuesta se sometió nuevamente a votación en diciembre de 2025, alcanzando una participación superior al 80%.
Un escenario similar se presentó en diciembre del año pasado dentro de la Aave DAO. El conflicto surgió a raíz de las comisiones generadas por la integración con el agregador CoW Swap, las cuales fueron enviadas a una cartera gestionada por Aave Labs en lugar de la tesorería comunitaria. Este hecho generó una disputa sobre la titularidad de la propiedad intelectual y los derechos de marca del protocolo.
Aunque una propuesta de gobernanza posterior para transferir estos activos al control total de la DAO no logró los votos suficientes para ser aprobada, el proceso evidenció una comunidad activa y vigilante ante las acciones de las entidades de desarrollo centralizadas.
Egorov sostuvo que, en ambos casos, el debate y las tensiones no debilitaron a las comunidades, sino que revelaron la madurez de sus mecanismos de gobernanza y la capacidad de adaptarse a los desafíos que surgen cuando la descentralización se pone a prueba.
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