
Corea del Sur levanta el veto a la inversión corporativa en criptoactivos, permitiendo a empresas destinar el 5% de su capital a los principales activos digitales del mercado.
Tras casi una década de restricciones, el gobierno de Corea del Sur permitirá nuevamente que las empresas que cotizan en bolsa y los inversores profesionales destinen parte de su capital a criptomonedas. La normativa autoriza invertir hasta el 5% del capital social en las veinte monedas digitales con mayor valor de mercado, operando dentro de las cinco plataformas de intercambio de activos más importantes del país.
Con esta decisión, las autoridades ponen fin a una política vigente desde 2017, cuando se bloqueó la participación institucional en el ecosistema cripto por motivos de control financiero. Ahora, la Comisión de Servicios Financieros (FSC) presentó las nuevas reglas que abren las puertas al sector corporativo, integrándolas a la Estrategia de Crecimiento Económico 2026.
Según el organismo, esta flexibilización regulatoria busca impulsar la innovación tecnológica, atraer inversión privada y consolidar la posición del país como uno de los referentes en el ecosistema digital mundial.
Corea abre sus puertas: opera cripto hoyCorea del Sur abre sus puertas al mercado cripto
La decisión de la Comisión de Servicios Financieros (FSC) marca una nueva etapa para el mercado de criptomonedas en Corea del Sur, que ahora abre sus puertas al capital corporativo. Con esta medida, alrededor de 3.500 empresas, entre firmas que cotizan en bolsa y corporaciones de inversión profesional, podrán participar directamente en el comercio de activos digitales.
Hasta el momento, la actividad en este mercado había estado dominada casi por completo por inversores minoristas, que representaban cerca del 100% del volumen de operaciones. Sin embargo, grandes sumas de dinero equivalentes a unos $52.000 millones de dólares salían del país en busca de oportunidades en otros mercados. Ahora, la nueva normativa busca revertir esa tendencia y reactivar el flujo de capital dentro de las fronteras, siguiendo las reformas que comenzaron a aplicarse a mediados de 2025.
En este contexto, las nuevas reglas fijan que las empresas solo podrán destinar hasta el 5% de su capital anual a inversiones en criptomonedas, priorizando los 20 activos digitales más importantes por capitalización de mercado. Además, las plataformas locales reguladas serán las encargadas de evaluar y listar los proyectos elegibles. De momento, las stablecoins respaldadas en dólares, como USDT, siguen bajo revisión, aunque las conversaciones para incluirlas continúan abiertas.
Por otro lado, la autoridad pide a las plataformas de intercambio de activos que apliquen medidas de control estrictas para evitar movimientos bruscos en el mercado, limitando el tamaño de las órdenes y gestionando las operaciones de forma gradual. Los expertos del sector prevén que las inversiones iniciales se concentren principalmente en Bitcoin y Ethereum, con un posible efecto en los demás tokens principales del mercado.
Con esta actualización, Corea del Sur da un paso firme hacia una integración más completa en el ecosistema global de activos digitales. Aquella prohibición de 2017, motivada por temores a las operaciones ilícitas, queda atrás mientras el país avanza hacia un enfoque más maduro y supervisado, en línea con la evolución de los principales mercados internacionales.
Gestiona tu portafolio cripto con seguridadLa FSC prepara el terreno para las criptomonedas en 2026
La reapertura del mercado a las empresas no es una medida aislada, sino el componente central de una hoja de ruta más amplia que culminará con la plena implementación de la Ley Básica de Activos Digitales en el primer trimestre de este año. La visión de las autoridades surcoreanas es transformar el ecosistema cripto local, pasando de un entorno puramente especulativo a uno de utilidad financiera e inversión estratégica.
Al permitir la entrada de actores institucionales, Corea del Sur se alinea con otras potencias económicas que ya han normalizado estos instrumentos financieros. La presencia de inversores profesionales suele aportar liquidez profunda y estabilidad a los libros de órdenes, factores que podrían suavizar los ciclos agresivos de precios que históricamente han afectado al mercado local. Para la industria tecnológica y financiera del país, esto representa una oportunidad crítica para retener talento especializado y desarrollar productos derivados competitivos.
El calendario establecido por la FSC contempla una evaluación continua durante todo 2026. Si bien el acceso inicial se limita a empresas cotizadas y profesionales, el regulador ha dejado la puerta abierta para ampliar el alcance hacia otras instituciones financieras, dependiendo del comportamiento del mercado y la eficacia de los controles anti-lavado de dinero. Paralelamente, la discusión sobre los fondos cotizados en bolsa (ETF) de criptomonedas al contado y la posible emisión de una moneda estable respaldada por el won coreano ganan tracción, perfilándose como los siguientes pasos lógicos en la modernización del sistema monetario nacional.
Accede hoy al mercado cripto global: entra aquíAvanzando hacia una nueva etapa de integración financiera
Con la nueva normativa, Corea del Sur transita hacia una madurez regulatoria que legitima a los activos digitales como una clase de inversión corporativa válida.
Al eliminar las barreras impuestas hace casi una década, el país no solo puede recuperar competitividad frente a otros hubs asiáticos, sino que también busca ofrecer a su tejido empresarial herramientas modernas para la gestión de tesorería.
La ejecución exitosa de esta normativa durante los próximos meses será determinante para consolidar a Seúl como un referente global en la integración de las finanzas tradicionales con la nueva economía digital.


