La infraestructura de los criptoactivos, la tecnología blockchain, está ofreciendo una solución técnica a los retos de autenticidad impuestos por la IA generativa, mediante el uso de marcas de tiempo e identificadores inmutables en la cadena de bloques.
Un reciente informe alerta que el malware conocido como GlassWorm está usando la eficiencia de la red Solana para establecer canales de comando y control inmutables y de bajo costo.
Etherscan advierte sobre la industrialización del envenenamiento de direcciones en Ethereum, con un aumento del 612% en transferencias ínfimas de una cripto tras la implementación de Fusaka.